Llegamos a Indonesia con los deberes más que hechos en lo que a transporte se refiere. Nos pasamos meses leyendo blogs, guardando pantallazos de apps, comparando aerolíneas, apuntando precios de fast-boats… Pero todo lo que teníamos pensado o planeado cambió, por supuesto, ya que Indonesia es un país donde el transporte se debe comprender bien una vez estás allí.
Durante 24 intensos días recorrimos Borneo, Yogyakarta, Bali, Gili Air y Lombok. En este artículo os cuento todo lo que descubrimos, los fallos que cometimos y lo que realmente nos sirvió. Porque algunos consejos que habíamos leído antes de ir resultaron ser medio mentira, o al menos nosotros no los vivimos igual.
La lección que aprendimos demasiado tarde: Indonesia no es un país, es un continente
Cuando planificamos desde casa, cometimos el error más tonto del mundo: abrir Google Maps, ver Bali aquí, Java allá, las Gilis al lado, y pensar «perfecto, son islas cercanas, saltamos entre ellas como quien va de Madrid a Toledo.» La realidad no es esa: Indonesia son 17.504 islas repartidas entre dos océanos, de las cuales 6.000 están habitadas. La distancia de oeste a este alcanza 5.110 km (más que de Madrid a Dubai), y de norte a sur otros 1.888 km. Para que os hagáis una idea real: 1.9 millones de km², casi cuatro veces España.
Indonesia es el cuarto país más poblado del mundo con 280 millones de personas, pero repartidas de forma brutal entre miles de islas separadas por mar abierto.
Por eso descubrimos que moverse aquí significa dominar casi todos los tipos de transporte: vuelos internos para distancias grandes, ferries y fast-boats entre islas cercanas, trenes (solo en Java), Grab y Gojek dentro de ciudades, y scooters para libertad total (no os las recomiendo en todos lados).
Vuelos internos: lo que aprendimos volando seis veces en 24 días
Cogimos seis vuelos durante nuestro mes en Indonesia. No por capricho, sino porque era la única forma real de cubrir esas distancias sin perder semanas enteras navegando entre islas. Borneo a Yogyakarta, después a Bali, luego Lombok, y vuelta a casa. Sin esos vuelos internos, seguiríamos navegando.
Las aerolíneas que probamos (y las que evitamos)
- Garuda Indonesia tiene fama de ser la mejor del país, y es cierto: aviones nuevos, horarios que se cumplen y servicio decente. Nosotros volamos con ellos al final del viaje, ya que decidimos quedarnos en Lombok un día más para no pasar un día en Jakarta (y fue un error). Nos cancelaron el vuelo a última hora (yo ya me veía quedándome en Indonesia) y tuvimos que coger otro ¡media! hora antes… Lo conseguimos y por 150€ ambos billetes, así que muy bien con ellos, la verdad.
- Citilink resultó ser nuestra apuesta más acertada. Volamos Bali-Yogyakarta por 48€ y todo salió perfecto: puntual, cómodo, sin sorpresas. Es la filial low-cost de Garuda y se nota la herencia.
- Lion Air nos enseñó por qué es barata, ya que en uno de los aviones tuvimos retraso de una hora, pero es verdad que nada parecido a lo que esperábamos. Batik Air, del mismo grupo, tiene mejor reputación, pero no esperéis milagros de puntualidad; cualquier vuelo en Indonesia corre el riesgo de retrasarse.
- AirAsia funciona bien para rutas principales, aunque no la probamos en este viaje. Wings Air descartadla directamente si lleváis equipaje: solo permite 10 kg.
Los retrasos son normales, no la excepción. Dejad mínimo un día entre vuestro último vuelo interno y el internacional de vuelta. Os pesan el equipaje siempre y sin piedad: 20 kg en la mayoría, 15 kg en Garuda, 10 kg en Wings Air. Pasarse cuesta caro en el mostrador.
Cómo comprar sin que os rechacen la tarjeta
Aquí viene el primer problema real: las webs de las aerolíneas indonesias, en muchos casos, rechazan tarjetas europeas directamente. Nosotros usamos comparadores para cogerlos, que sí aceptan Visa y Mastercard europeas y cuentan con casi todas las aerolíneas.
Ferries y fast-boats: navegar entre islas (con el estómago en vilo)
Una vez que os habéis movido por tierra y aire, llega el momento del mar. Los ferries y fast-boats conectan Bali con Lombok, las Gili, Nusa Penida y el resto de islas pequeñas que salpican el archipiélago. Nosotros cruzamos entre Bali y Lombok, y aunque nuestra travesía fue tranquila, no siempre es así…
El triángulo Bali–Lombok–Gilis: la autopista marítima
Esta es la ruta más concurrida del país, y por algo será. Los fast-boats parten desde tres puertos en Bali: Padang Bai (el más popular y rápido, y desde donde salimos nosotros), Sanur (perfecto si os alojáis en el sur de la isla) y Serangan (menos masificado, nuestro favorito). El trayecto a las Gilis dura entre 90 y 120 minutos, y hasta Lombok oscila entre 1 hora 15 minutos y 5 horas 20 minutos según el puerto de salida y la compañía que elijáis.
Las navieras que funcionan de verdad son Eka Jaya (barcos grandes de aluminio, los más estables cuando el mar se pone feo), Blue Water Express (servicio premium desde 2005, más caro pero fiable) y Gili Getaway (puntual, sin aire acondicionado pero cumple). Los precios arrancan desde 18€, aunque en temporada alta la media real está entre 21€ y 42€ según operador.
El ferry público de Padang Bai a Lembar (Lombok) cuesta solo 75.000 IDR (4,40€) pero tarda entre 4 y 7,5 horas. Solo compensa si lleváis scooter propia (podéis embarcarla) o si vuestro presupuesto está muy ajustado. Nosotros lo descartamos por tiempo.
Los ferries Pelni: para aventureros con tiempo infinito
Pelni opera ferries estatales enormes que conectan todo el archipiélago a ritmo de caracol. La ruta Benoa (Bali) a Labuan Bajo dura 25 horas en directo o 32 horas con paradas en Lombok y Sumbawa, desde 230.500 IDR (15€). El problema real no son las horas de navegación, sino los horarios irregulares: a veces solo hay unas pocas salidas al mes. Solo funcionan si tenéis flexibilidad total en fechas y ganas de vivir una experiencia muy local.
Rumbo a Komodo: desde Labuan Bajo
Para llegar al Parque Nacional de Komodo, volad primero a Labuan Bajo en Flores. Una vez allí, los tours en barco salen directamente del puerto. La isla de Padar está a 30 km (1,5-2,5 horas en barco) y podéis contratar excursiones de día en lancha rápida o cruceros de varios días. Nosotros no llegamos a Komodo en este viaje (se nos quedó pendiente para la próxima), pero la logística es sencilla desde Labuan Bajo.
Trenes en Java: el descubrimiento que no esperábamos
Todo el mundo habla de vuelos y ferries, pero casi nadie menciona que parece ser que Java tiene un sistema ferroviario que funciona mejor que el transporte público de medio continente europeo…
El tren en Java es rápido, cómodo, barato y puntual. Conecta Jakarta con Yogyakarta, Surabaya, Bandung, Malang, Probolinggo (para el Bromo) y Banyuwangi (para cruzar a Bali).
La red opera tres clases principales: Ekonomi (económica), Bisnis (business) y Eksekutif (ejecutiva). La económica parte desde 40€ por trayecto Jakarta-Yogyakarta, pero los asientos no reclinan y van enfrentados. La business mejora el espacio para las piernas y reclina ligeramente. La ejecutiva, que en nuestra visita costaba desde 40,08€ en la misma ruta, ofrece asientos individuales reclinables, enchufes en cada asiento, aire acondicionado potente y baños limpios. Algunos trenes de lujo como el Argo Bromo Anggrek (Jakarta-Surabaya) incluyen vagones cama desde 2018.
El trayecto Jakarta-Yogyakarta dura entre 6 y 8 horas según número de paradas, con hasta 30 salidas diarias. Jakarta-Surabaya tarda entre 7 horas 45 minutos y 9 horas 14 minutos, con 6 trenes al día desde 23,86€. Los trenes suelen ser puntuales, con retrasos pequeños de 5-25 minutos solo en clase económica.
¡Los trenes diurnos son espectaculares! Atravesáis arrozales infinitos, pueblos tradicionales donde el tiempo se detuvo, y los paisajes volcánicos de Java que cambian cada hora. Comparado con el autobús, que cuesta desde 105.000 IDR y tarda casi 8 horas con tráfico impredecible, el tren gana siempre.
Dentro de una ciudad o zona: Grab, Gojek y drivers privados
Una vez dentro de cualquier ciudad indonesia, cambiad el chip por completo. Olvidaos de trenes y ferries: aquí reinan las apps de ride-hailing, los drivers privados y, si os atrevéis con la aventura, el transporte público local que usan los indonesios.
Grab y Gojek: qué son y cuándo funcionan
Grab y Gojek se convirtieron en nuestras mejores amigas durante el viaje. Funcionan exactamente como Uber: pedís coche o moto desde el móvil, el precio aparece cerrado antes de confirmar, y no hay regateo. Grab opera por todo el sudeste asiático, mientras que Gojek nació en Indonesia y ofrece más servicios: comida, recados y pagos.
Nosotros las usamos en Bali, Lombok y Yogyakarta constantemente. Los trayectos urbanos cuestan entre 0,50€ y 3€. Gojek suele ser más barato, así que instalad ambas apps y comparad precios antes de pedir.
En zonas turísticas de Bali como Ubud o Canggu veréis carteles de «No online transport»: los taxistas locales bloquean Grab y Gojek. Simplemente caminad a calles principales para pedirlos sin problema.
Driver privado por día: cuándo compensa de verdad
Contratar coche con conductor cuesta entre 40 y 70€ por día, por lo que compensa cuando sois tres o más personas o si queréis ir a muchos lugares diferentes, por ejemplo cuando queréis visitar varios templos alejados en un día, o cuando no os apetece lidiar con apps cada hora. Lo bueno que tiene un conductor privado es que siempre conoce atajos y lugares diferentes, os espera en cada parada, y podéis cambiar el plan sobre la marcha.
Bemo, angkot y transporte público local
Los bemos y angkots son minibuses públicos que usan los locales. Cuestan centavos pero no tienen horarios fijos, salen cuando se llenan (12 personas oficialmente, 24 en la práctica), y os cobrarán el triple por ser extranjeros. En Bali casi no existen porque todos tienen moto.
Solo funcionan si tenéis tiempo infinito y paciencia asiática.
Scooter: la libertad sobre dos ruedas (con todos sus riesgos)
Alquilar scooter en Indonesia se convierte casi en obligatorio si queréis moveros con libertad real por las islas.
El alquiler cuesta entre 60.000 y 100.000 IDR al día (3,5€-6€) para scooters automáticas de 125cc. Llenar el tanque sale por 50.000 IDR (3€) y dura entre 3 y 4 días de uso normal. La gasolina se vende en gasolineras oficiales y en puestecillos callejeros con botellas rellenas a 10.000 IDR/litro, que funcionan perfectamente. Con la scooter llegáis a playas remotas donde no van tours, templos sin masificación, y paráis donde os apetezca sin depender de apps que fallan. Nosotros la alquilamos en Lombok, donde no hay mucho tráfico, y nos fue genial; en Bali no la alquilaría ni loca.
Pero vamos a lo importante: Indonesia no es el sitio para aprender a conducir moto. El tráfico en Kuta y Denpasar es puro caos organizado. Se conduce por la izquierda, os adelantan por ambos lados sin avisar, y los cruces funcionan como ruleta rusa. Nosotros establecimos una regla férrea: nunca conducir de noche, porque las carreteras no tienen iluminación y los baches aparecen sin aviso. Los accidentes con scooter son habituales, y muchos locales conducen sin seguro.
Si nunca habéis tocado una moto, mi consejo es claro: no alquiléis en Indonesia. Necesitáis carnet internacional con categoría A válido. La policía para en controles aleatorios y sin él la multa es inmediata. Si tenéis accidente sin licencia válida, vuestro seguro médico puede desentenderse completamente de los costes.
Cómo alquilar sin que os timen
Alquilad siempre en vuestro hotel o en tiendas establecidas, nunca a particulares en la calle. Haced fotos de la moto desde todos los ángulos antes de llevárosla para evitar que os cobren desperfectos que ya estaban. Probad frenos, luces e intermitentes delante del dueño. No dejéis vuestro pasaporte original como depósito (ofreced copia si os lo piden).
Cuántos días necesitáis de verdad (según lo que aprendimos)
Planificar el tiempo para Indonesia es fundamental, y nosotros cometimos un error en el cálculo inicial que casi nos cuesta el vuelo de regreso. Pasamos 24 días entre cinco regiones y aun así nos quedamos con media docena de sitios en la lista de pendientes.
- Si tenéis 10 días, lo cierto es que no os recomendaría este destino. Si aún así os animáis, centraos en Bali y las Gili o combinad Bali con Borneo o Lombok. Otra opción que vimos que les funcionaba a otros viajeros que conocimos es recorrer el este de Java visitando los volcanes Ijen y Bromo, perfecto si preferís senderismo a playas.
- Con 15 días podéis combinar dos de esas rutas y hacer vuestro viaje mucho más interesante: Bali más Java volcánico, o Bali más un tour de tres días en Borneo para ver orangutanes, además de Gili o Lombok.
- Si ya disponéis de 20 días aproximadamente, habéis dado con el tiempo ideal. Nosotros estuvimos 24 días exactamente y fue perfecto: Borneo, Java, Bali, Gili, Lombok y Komodo entran sin sensación de ir corriendo. Calculad mínimo tres o cuatro días por isla más uno de traslado 8esto es muy importante como ya os he dicho). Dejad Java para el final como colchón por si perdéis algún vuelo interno antes del internacional de vuelta, no hagáis como hicimos nosotros…).
Tenedlo en cuenta: la escala del país marca el ritmo, pero es más manejable de lo que parece al principio (siempre que no pretendáis aplicar la lógica europea). Mi consejo principal tras estos 24 días: comprad los vuelos internos con antelación, descargaos todas las apps antes de aterrizar, y dejad siempre un día de margen entre vuestro último vuelo interno y el internacional de vuelta. Los retrasos forman parte del viaje, no una excepción.
Indonesia no se parece a nada de lo que conocéis, pero moverse es perfectamente factible si sabéis qué esperar en cada momento.












