Llegamos a Mindelo, Cabo Verde, tras haber pasado cuatro días entre Praia y Pedra Badejo, y esta ciudad nos sorprendió desde el primer momento. Como tercera parada en nuestra ruta de dos semanas por Cabo Verde, Mindelo es la segunda ciudad más grande del país y concentra la mayor parte de la población de la isla de São Vicente. Durante tres días intensos descubrimos qué ver en Mindelo, Cabo Verde: desde sus animadas calles con música en directo hasta playas como Matiota, pasando por el puerto y sus mercados locales. Os contamos qué hacer en Mindelo, Cabo Verde en este diario viajero donde la langosta, la morna y el ambiente bohemio fueron protagonistas.
Llegada a Mindelo: cómo moverse y dónde dormir en la ciudad
Llegar desde Praia a Sao Vicente en avión o ferry
Después de varios días recorriendo Santiago, tocaba poner rumbo a Mindelo, en la isla de São Vicente. Nosotros optamos por el vuelo desde Praia, que dura entre 45 y 55 minutos. Reservamos con Cabo Verde Airlines, la aerolínea nacional que opera esta ruta varias veces por semana. Los precios rondan entre 57 € y 140 € por trayecto según la antelación con la que reserves[3], así que nuestro consejo es que compres el billete con tiempo para ahorrarte unos cuantos euros.
Existe otra opción que no probamos pero que muchos viajeros utilizan: el ferry operado por CV Interilhas. Esta compañía pública de transporte interinsular conecta las principales islas del archipiélago con 12 ferrys. En su plataforma online puedes comprar billetes y consultar horarios, aunque hay que tener en cuenta que los trayectos largos pueden volverse inestables si el mar está agitado.
Del aeropuerto al centro de Mindelo
El Aeropuerto Internacional Cesária Évora se encuentra en São Pedro, a unos 10 kilómetros de Mindelo. Nada más aterrizar y recoger las maletas, fuimos directos a la parada de taxis. La distancia hasta el centro se recorre en aproximadamente 11 minutos, y existe una tarifa fija que en nuestra visita estaba en 15 euros. Eso sí, negocia antes de montarte porque no llevan taxímetro.
No hay autobuses ni aluguer que conecten el aeropuerto con la ciudad, así que las opciones son taxi, traslado privado o coche de alquiler. Nosotros nos decantamos por el taxi compartido con otros viajeros y nos salió bastante bien de precio. En el aeropuerto también vimos empresas locales de alquiler de coche por si prefieres moverte con tu propio vehículo durante la estancia.
Zona recomendada para alojarse
En cuanto a dónde dormir, Mindelo tiene básicamente dos zonas. Por un lado está el centro de la ciudad, donde abundan apartamentos turísticos, casas de huéspedes y pequeños hoteles. Por otro lado está la zona de la playa de Laginha, igualmente con opciones variadas de alojamiento. Ambas zonas están separadas por aproximadamente 1,5 kilómetros, una distancia que puedes recorrer caminando tranquilamente o en taxi por unos 2 euros.
Nosotros nos alojamos en el centro porque queríamos estar cerca de los bares con música en directo y los restaurantes. Fue un acierto total, ya que todo nos pillaba a un paseo. Además, desde el centro puedes llegar fácilmente al puerto de Mindelo, Cabo Verde, que es la zona más animada al caer la tarde. Si buscas algo más tranquilo y playero, la zona de Laginha puede venirte mejor, aunque entonces tendrás que desplazarte cada vez que quieras salir por el centro a cenar o escuchar morna.
Primera tarde en Mindelo: descubriendo el ambiente bohemio
Una vez instalados en el alojamiento, nos moríamos de ganas por salir a conocer Cabo Verde Mindelo. Era media tarde y decidimos lanzarnos a las calles sin rumbo fijo para empaparse del ambiente.
Paseo inicial por las calles del centro

Mindelo es conocida como la capital cultural de Cabo Verde, famosa por sus noches de música en directo y su ambiente bohemio. Nada más empezar a caminar, entendimos por qué. Las calles tienen nombres portugueses pero la vida fluye en criollo, y los habitantes llaman a la ciudad «pequeña Lisboa» por su arquitectura colonial y ambiente cosmopolita.
Nos perdimos entre las casas coloniales de dos pisos con balcones de madera pintados de colores vivos. Por todas partes había vendedoras ambulantes con frutas y verduras, niños uniformados que volvían del colegio, hombres charlando en las esquinas. Todo estaba bañado por la melancólica voz de Cesária Évora que salía de los bares. La ciudad huele a mar, suena a morna y sabe a grogue y pescado fresco, y nosotros captamos esa esencia desde el primer momento.
Música en directo antes y durante la cena
Al caer la tarde paramos en La Pergola, uno de los restaurantes más populares para escuchar música en vivo. El sitio tiene un patio acogedor decorado con vegetación y colores agradables, que lo diferencia bastante de otros locales de la zona. Nos sentamos a tomar algo mientras arrancaba la música en directo.
Aquella noche acabamos en el Nautilus, un restaurante justo frente al mar en la Avenida Marginal. Llevábamos días con antojo de probar la famosa langosta de Mindelo y por fin nos decidimos. ¡Qué maravilla de lugar! Los platos enormes y ese arroz con langosta del que tanto habíamos oído hablar… La langosta estaba para morirse, fresquísima y en su punto, con ese arroz que absorbía todos los sabores del mar. Lo mejor fue que mientras comíamos, desde nuestra mesa se escuchaba una música increíble – algo típico en Mindelo cuando cae la tarde. La ciudad entera parece transformarse con melodías saliendo de cada rincón. Imposible no sentirse parte del lugar con ese ambiente.
Esa primera tarde confirmó que el puerto de Mindelo, en Cabo Verde, tiene algo especial. Como ya os he dicho, es una ciudad llena de color, con arquitectura colonial y un ambiente muy, muy acogedor.
Día 2: Praia da Laginha y más música

Tras una primera tarde intensa en Mindelo, decidimos dedicar nuestro segundo día a disfrutar del mar, ya que nos apetecía descansar y nos habían recomendado mucho esa playa. A la zona se la conoce también como Matiota, y se encuentra cerca de Ponta de Morrinho, un poco alejada del bullicio del centro, pero a la que se puede acceder a pie desde el mismo sin problema (nosotros lo hicimos).
La playa es una pasada, la verdad (a pesar de ser de arena artificial, el color del mr es de los más espectaculares que he visto nunca…). Además, habíamos leído que tenía chiringuitos donde comer o tomar algo, así que ese día sólo picamos algo rápido allí y compré a una señora unos bollitos de atún buenísimos; si la veis, compradle, ¡merece la pena!
Después de comer volvimos al apartamento para descansar un poco, porque el sol caboverdiano pega fuerte y necesitábamos una siesta. Pasamos la tarde descansando, dándonos una ducha y preparándonos para salir de nuevo al caer la tarde.
Paseo nocturno y cena en Le Metalo
Al atardecer salimos a dar una vuelta por el centro antes de cenar. Finalmente nos decidimos por Le Metalo, un restaurante musical que abrió en 1996 como food truck y resucitó en 2021 en una preciosa casa colonial. Este sitio funciona de martes a domingo, abriendo a las 17:30 y cerrando a medianoche.
Llegamos justo para disfrutar de la música en directo que empieza sobre las 20:30. El ambiente era espectacular, con artistas locales tocando morna acompañados de guitarra y percusión. La cocina pone en valor productos 100% locales, y nosotros probamos varios platos que estaban deliciosos. Lo mejor fue cenar en su jardín bajo las estrellas mientras la música tradicional caboverdiana llenaba el ambiente. Fue una forma perfecta de cerrar nuestro segundo día descubriendo qué hacer en Mindelo.
Día 3: paseo por el centro colonial de Mindelo

Nuestro tercer y último día completo lo dedicamos a recorrer el centro histórico a fondo. Nos apetecía conocer más sobre Cesária Évora y la arquitectura colonial, además de visitar los mercados que le dan vida a Mindelo (me gusta más un mercado que nada…).
Mercado Municipal y Mercado de Pescado
Comenzamos la mañana desayunando en el apartamento donde estábamos, y tras eso, pusimos rumbo a una de las cosas que más me gusta hacer cuando visito un lugar: los mercados de la ciudad. Primero, fuimos al Mercado de Pescado, ubicado en la Avenida Marginal bajando desde Praça Estrela. El ambiente por la mañana es caótico a la par que auténtico, con mucho mucho bullicio y gente de un lado para otro. Veréis la vida marítima en su apogeo: pescadores trayendo atún, mero y garoupa recién capturados, clientes comprando, gente curiosa mirando…
Después subimos hasta el Mercado Municipal, un edificio gris que destaca por su techo abovedado. Allí encontramos puestos con frutas, verduras, cestas de mimbre y sombreros. Nada espectacular pero auténtico.
Edificios coloniales y monumentos principales
Paseando por Rua Lisboa vimos varias casonas coloniales de colores vivos. El Palacio del Pueblo, con sus paredes rosas y arquitectura colonial con influencias indias, nos llamó la atención. No se puede visitar por dentro, pero desde fuera impresiona.
Museo de Cesária Évora y murales urbanos
El Núcleo Museológico Cesária Évora, inaugurado el 17 de diciembre de 2015, ocupa un edificio neoclásico en el centro. Vimos fotos de su carrera, algunos vestidos que usaba en conciertos y paneles sobre su vida.
En la Praça Dom Luís nos topamos con el mural gigante de Cesária Évora creado por el artista portugués Vhils. Lo especial es que está tallado en la pared de la Biblioteca Municipal, no pintado.
Pausa en Casa Café Mindelo
Para comer paramos en Casa Café Mindelo, un sitio tranquilo con restaurante y bar. Perfecto para descansar antes de seguir explorando.
Despedida en Le Gout de Grills
Cenamos en Le Gout de Grills, cerca de la Torre de Belém con vistas a la bahía. La música en directo empezó sobre las 20:30 y probamos platos tradicionales caboverdianos, aunque el ambiente nos pareció un poco desangelado comparado con otros sitios.
Consejos prácticos para tres días en Mindelo

Cuánto dinero necesitas
El presupuesto para Mindelo es bastante manejable (en general para Cabo Verde). Nosotros pagamos una media de 30 euros por persona y noche en alojamiento, y las comidas nos salieron por unos 20-40 euros al día aproximadamente (depende de lo que pidas, claro). Los taxis dentro de la ciudad cuestan unos 2 euros por trayecto (pero no os harán falta), aunque los traslados desde el aeropuerto tienen tarifa fija de 10-15 euros.
La verdad es que, en general, comimos bastante bien sin gastar una barbaridad. Mejor sacar dinero en cajeros con tarjetas como Revolut para evitar comisiones.
Mejor época para visitar Mindelo, Cabo Verde
La temporada seca va de noviembre a junio, y es cuando mejor clima encontrarás. Las temperaturas se mantienen entre 20 y 30 grados durante todo el año, aunque de marzo a junio son más agradables. Nosotros fuimos a principios de mayo y ya comenzaba el calor fuerte.
De julio a octubre llueve más, especialmente en agosto y septiembre. Por otro lado, si visitas Mindelo a finales de febrero puedes disfrutar del famoso carnaval, que dicen que es espectacular.
Dónde escuchar música en directo
Además de La Pergola y Le Metalo que ya os mencionamos, hay otros sitios geniales: JazzyBird Bar Pub, Marina Mindelo Floating Bar y Livraria Nho Djunga. La mayoría tienen música en vivo de jueves a domingo.
Transporte dentro de Mindelo
Mindelo tiene autobuses urbanos operados por Transcor, con 9 líneas diurnas de 06:00 a 21:00 y 2 líneas nocturnas hasta medianoche. El billete sencillo cuesta 42 escudos, menos de un euro. Nosotros caminamos casi todo porque la ciudad es pequeña, pero los taxis están por todas partes y son baratos para distancias más largas.
Qué más hacer en Mindelo y alrededores de Sao Vicente
Si hubiera tenido más días en la isla, habría explorado otras playas de São Vicente. Bahía das Gatas destaca por su arrecife natural que crea aguas tranquilas perfectas para familias. Además, cada año en agosto acoge el Festival de Música da Baía das Gatas, el evento musical más emblemático de Cabo Verde que se celebra desde 1984.
Excursiones a otras playas de la isla
Bahía das Gatas combina paisaje volcánico árido con océano turquesa, creando un contraste fotogénico que vale la pena.
Visita a Santo Antão en ferry
Santo Antão, la isla de las montañas, se encuentra a solo 50 minutos en ferry desde Mindelo. Los ferrys InterIlhas y Nôs Ferry hacen el trayecto diariamente por 1.511 escudos. Las excursiones de un día incluyen la caldera de Cova a más de 1.000 metros de altitud, el valle de Paul con sus plantaciones de caña de azúcar, y pueblos como Ponta do Sol y Ribeira Grande.
Disfrutar del carnaval y festivales locales
El Carnaval de Mindelo en febrero o marzo reúne unas 70.000 personas, convirtiéndose en uno de los más importantes del mundo. Los grupos como Samba Tropical, Cruzeiros do Norte y Monte Sossego compiten durante el martes de carnaval. Si no coincides con el carnaval, Mindelo celebra festivales como MindelAct y Morna Fest.
Mindelo nos encantó, la verdad, desde esa primera tarde paseando por sus calles coloniales. Durante dos días y medio vivimos la esencia caboverdiana de la mejor manera: música en directo en La Pergola y Le Metalo, langosta fresca en el Nautilus, sol y mar en Matiota, y mercados llenos de vida.
Mindelo tiene ese ritmo pausado que te atrapa, esa mezcla de morna melancólica y alegría contagiosa que solo encontrarás aquí.












