Nuestra llegada a Praia, Cabo Verde, en julio, no fue exactamente como la habíamos planeado. Después del vuelo desde Madrid, nuestra idea era pasar una noche en la capital y de ahí volar a la isla de Maio para pasar unos días tranquilos de playa y snorkel. Royal Air Maroc (la compañía con la que viajamos y que no recomiendo) nos retrasó el vuelo de Madrid y por ello, también un día entero el vuelo a Praia, a pesar de que habíamos llegado al embarque, sin avisar previamente. Como resultado, al final nos quedamos dos noches en Praia, tiempo suficiente para descubrir esta ciudad, capital del archipiélago.
¿Merece la pena una escala prolongada en la capital caboverdiana? Te diré que sí, y mucho. Praia combina historia colonial portuguesa con la auténtica cultura criolla en un espacio compacto donde todo está al alcance. El Plateau, su centro histórico de apenas 28 hectáreas, concentra palacios, iglesias y plazas que cuentan cinco siglos de historia atlántica. A tan solo 12 kilómetros, Cidade Velha alberga el testimonio más antiguo de la presencia europea en los trópicos africanos.
Las playas urbanas como Quebra Canela y Prainha me sorprendieron con su arena negra volcánica y el ambiente auténtico de los caboverdianos disfrutando sus fines de semana. Los mercados de la ciudad (el Municipal y el de Sucupira) me encantaron (me gusta más un mercado que una cosa mala), y ahí pude disfrutar de la raíz gastronómica del país: especias, frutas tropicales y ese bullicio que sólo encuentras en los mercados locales.
Si planificas tu visita, ten en cuenta que de noviembre a junio disfrutarás de la temporada seca, mientras que julio a octubre se supone que llegan las lluvias tropicales, aunque a mí no me llovió ningún día y fui a final de julio. Desde el histórico Plateau hasta las playas de arena negra, te cuento cómo dos noches no planificadas se convirtieron en el descubrimiento de la auténtica alma criolla de Cabo Verde.
1. Plateau: El Corazón Histórico de la Capital
Durante nuestras dos noches en Praia, el Plateau se convirtió en nuestro refugio diario, ya que es donde más tiempo pasamos y donde nos alojamos, en el hotel Este barrio es sin duda una de las principales cosas que ver en Praia. Esta meseta elevada de 28 hectáreas domina toda la bahía, y desde el primer momento entendí por qué los portugueses eligieron este lugar estratégico. Declarada Patrimonio Nacional en mayo de 2013, esta zona concentra todo lo que necesitas ver de la herencia colonial caboverdiana. Si tienes poco tiempo en la capital, céntrate en esta área, porque en un paseo matutino puedes abarcar los edificios más emblemáticos.
Qué ver en Plateau, Praia
El Palacio Presidencial, que fuera residencia del gobernador portugués, se alza imponente detrás de la Plaza Alexandre Albuquerque.
No puedes marcharte sin visitar la Iglesia de Nossa Senhora da Graça. Aunque el edificio neoclásico actual es del siglo XIX, la parroquia tiene más de 400 años de historia. El Antiguo Ayuntamiento de tonos ocre completa este conjunto colonial que rodea la plaza principal.
Te vas a sorprender de cuánta arquitectura colonial se conserva en tan poco espacio. Palacios de Justicia, ministerios, la Imprensa Nacional y el Liceu Adriano Moreira conviven con construcciones históricas que ahora ocupan bancos y pequeños hoteles. Las casas pintadas de colores vivos crean un contraste pintoresco con las calles adoquinadas que invitan a caminar sin prisa.
Mi ruta recomendada por Plateau
Empieza temprano por la mañana, cuando el calor aún no aprieta. La Avenida 5 de Julho, completamente peatonal y llena de color, te llevará hasta la Plaza Morabeza, una de las principales plazas que ver en Praia, donde encontrarás varios restaurantes y cafés perfectos para hacer una pausa. Todo el recorrido se hace cómodamente a pie, y en un par de horas habrás visto lo más importante.
2. Avenida 5 de Julho: El Corazón Peatonal que me Conquistó
Durante nuestros dos días en Praia, la Rua 5 de Julho se convirtió en nuestra ruta diaria favorita. Esta arteria peatonal atraviesa el corazón del Plateau y antiguamente se llamaba Rua D. Luís en honor al Rey Luís I de Portugal, pero adoptó su nombre actual tras la independencia el 5 de julio de 1975. Corre paralela a la Avenida Amílcar Cabral y conecta directamente con la Praça Alexandre Albuquerque.
Mis Descubrimientos Gastronómicos por el centro
La calle del 5 de Julho fue nuestra calle principal para cenar por las noches. En ella encontrarás numerosos bares y restaurantes, muchos de ellos con música en directo (esa es una de las cosas que más me gustaron de Cabo Verde).
Durante nuestros paseos matutinos, Pasteleria Vilu nos salvó con su café decente y precios ajustados, perfecta para una parada durante las subidas y bajadas desde Plateau. Nuestro gran hallazgo fue Kaza Katxupa, un restaurante que ocupa un precioso edificio colonial de varios pisos con patio interior. No sólo la comida me sorprendió por su calidad y presentación, sino que además acoge exposiciones gratuitas. Te recomiendo encarecidamente que lo visites, tanto por la gastronomía como por el ambiente cultural. Otro restaurante que me gustó bastante fue el Bistró Noventa 90, donde probamos quesos de la región y una picanha espectacular.
Cuando cae la noche, la música toma la calle
Al atardecer, la avenida cambia completamente de personalidad, y sin duda tienes que ver Praia a esta hora para vivirla al 100%. Quintal da Música ofrece actuaciones todas las noches donde puedes degustar cachupa mientras escuchas morna y coladeira. El Restaurant Avis programa conciertos en su terraza, y no puedes perderte el Bar José da Rosa, una pequeña taberna marinera donde probé el vino típico de la isla de Fogo y grogue de caña de azúcar durante actuaciones en vivo.
La zona es principalmente peatonal, aunque de vez en cuando se cruza con vías de tráfico, pero con el bullicio que hay, los coches tampoco lo tienen fácil. En fechas especiales, artistas callejeros tocan, pintan… Ojo, ¡importante!: lleva siempre efectivo porque muchos comercios no aceptan tarjeta.
3. Plaza Alexandre Albuquerque: Mi refugio entre visitas
Durante nuestros dos días explorando el Plateau, la Praça Alexandre Albuquerque se convirtió en nuestro punto de encuentro favorito con la vida local de Praia. Entre una visita y otra, nos sentábamos en sus bancos para observar el ir y venir de la gente.
La plaza, una de las principales cosas que ver en Praia, originalmente se llamaba Praça do Pelourinho, pero desde 1876 honra la memoria de Caetano Alexandre de Almeida e Albuquerque, gobernador colonial que administró Cabo Verde entre 1869 y 1876 y que también gobernó Angola y la India Portuguesa.
La plaza está delimitada por calles con nombres que suenan a historia: Rua Patrice Lumumba, Rua Serpa Pinto y Avenida Amílcar Cabral. Si te fijas bien en la arquitectura que la rodea, verás joyas como el Ayuntamiento de 1858, el Palacio de Justicia de 1961, y el Palacio de Cultura ‘Ildo Lobo’. También hay bancos como el Comercial do Atlântico y el Interatlântico.
Cafés para tomar un respiro
Los cafés y restaurantes que rodean la plaza la convierten en el lugar perfecto para hacer una pausa. Te recomiendo sentarte en una de sus terrazas con un buen café y dedicar un rato a observar la vida cotidiana de Praia.
4. Palacio Presidencial y Cuartel Jaime Mota
Cerca de la Praça Alexandre Albuquerque se alzan dos edificios que me llamaron especialmente la atención durante mis paseos por el Plateau. Si te preguntas dónde se concentra realmente el poder en Cabo Verde, estos imponentes testimonios arquitectónicos que dominan el extremo sur del centro histórico te lo dejan claro.
El Palacio Presidencial: donde Reside el Poder
El Palacio Presidencial de Cabo Verde es una de las principales cosas que ver en Praia, y fue construido alrededor de 1894 en estilo neoclásico como residencia del gobernador portugués. Ubicado en la Rua Serpa Pinto, este edificio de color amarillo pastel se convirtió en palacio presidencial tras la independencia del país en 1975. En 2015 fue remodelado, conservando su estructura de dos plantas que refleja la arquitectura colonial portuguesa.
Junto al palacio, el Cuartel Jaime Mota tiene una historia igualmente notable. Construido entre 1823 y 1826 como cuartel militar, la estructura actual en estilo Neo-Manuelino data de 1872 y fue expandida a finales del siglo XIX y principios del XX. Tras la independencia, adoptó el nombre de Jaime Mota, militante caboverdiano del PAIGC que murió en Guinea portuguesa. Se encuentra en el extremo sur de la Avenida Andrade Corvo, cerca del Palacio Presidencial.
Vistas Estratégicas de la Bahía
Desde los alrededores del palacio, las vistas abarcan toda la bahía de Praia. Esta ubicación estratégica permitió históricamente el control de las actividades marítimas. Ambos edificios forman parte de los recorridos turísticos del Plateau, accesibles a pie desde cualquier punto del centro histórico.
5. Iglesia de Nossa Senhora da Graça
Durante nuestras dos noches en Praia, pasamos varias veces frente a la Pró-catedral Nossa Senhora da Graça, uno de los templos que ver en Praia, de los más impresionantes que encontré en la capital caboverdiana. El sonido del campanario llamando a misa me paraba cada vez que caminaba por el Plateau, y la verdad es que merece la pena detenerse a admirar su fachada neoclásica.
El edificio actual fue inaugurado el 15 de agosto de 1902, aunque comenzaron a construirlo a mediados de 1894. Si te gusta la arquitectura colonial, te va a encantar. El estilo neoclásico refleja perfectamente esa época de transición entre los siglos XIX y XX.
5. Mirador del Cruzeiro y Estatua de Diogo Gomes
Subir hasta el Miradouro do Cruzeiro fue uno de esos momentos que me hizo entender por qué a veces las escalas forzosas pueden convertirse en los mejores descubrimientos. Este mirador ofrece vistas panorámicas de la ciudad, la costa y el océano Atlántico. Si te preguntas si merece la pena la subida, te diré que sí, y mucho.
Las colinas verdes y el océano de color azul intenso crean una postal que admirar durante largo rato. Desde esta elevación, ubicada aproximadamente a 22 metros sobre el nivel del mar, abarqué toda la bahía de Praia, la playa de Gamboa y el puerto.
Monumento a Diogo Gomes
En este mismo punto del extremo sur del Plateau se encuentra el Monumento de Diogo Gomes. El escultor portugués Joaquim Correia creó esta estatua de hierro fundido en 1956 para honrar al navegante que alcanzó la isla de Santiago en 1460. La obra mide 3.3 metros de altura y está fijada sobre un pedestal de 1.85 metros. La estatua mira hacia el mar, sosteniendo un sextante, y domina la vista sobre la playa de Gamboa.
6. Mercado Municipal: El Alma Gastronómica de Praia
Ya sabéis que los mercados son una de las cosas que nunca me pierdo en mis viajes; me parece que es lo que mejor refleja la cultura y el día a día de un país. Durante nuestra segunda mañana en Praia, nos dirigimos al Mercado Municipal buscando conocer el verdadero pulso gastronómico de Cabo Verde.
Nada más entrar, los olores se mezclan: aromas de papaya, mango y piña junto con carnes, pescados y especias. Los puestos rebosan frutas tropicales de las diferentes islas: productos de Santo Antão, São Vicente y Fogo, y el pescado fresco del día se exhibe junto a las montañas de fruta. Una maravilla, vamos; aquí estoy en mi salsa.
Llegamos temprano por la mañana, momento perfecto para conseguir los productos más frescos antes de las multitudes. Te recomiendo hacer lo mismo si quieres vivir el mercado al más puro estilo local.
7. Mercado de Sucupira: Mayor Mercado de Santiago
Tras explorar el Mercado Municipal, nos dirigimos hacia Sucupira, el mercado más grande de la ciudad. ¿Te imaginas un laberinto donde puedes encontrar desde telas africanas hasta electrodomésticos? Este mercado cubierto en el barrio de Plateau me sorprendió por su extensión y variedad, un auténtico reflejo del crecimiento comercial de Praia.
Los estrechos pasillos conectan secciones completamente diferentes donde encontré prácticamente cualquier cosa: zonas de alimentación, verduras, pescados y carnes alternan con áreas de ropa, complementos y objetos de toda clase.
Si buscas un recuerdo que llevarte a casa, este es tu lugar (no el único, pero aquí hay de todo). Encontrarás todo tipo de artesanías locales, objetos de madera y productos tradicionales: estatuillas, pinturas, sombreros y mil cosas más llenan los puestos. Regatear es habitual, así que lánzate a hacerlo.
8. Museo Etnográfico: Historia Caboverdiana
Durante nuestros paseos por la Rua 5 de Julho, nos topamos con el Museo Etnográfico de Praia en el número 45, sin duda una de las principales cosas que ver en Praia. Este edificio del siglo XIX, que abrió como museo en noviembre de 1997, me llamó la atención por su fachada colonial.
Si visitas las exposiciones permanentes, podrás observar objetos recolectados entre 1992 y 1995 por el Instituto Nacional de Cultura en las islas de Santiago, Santo Antão, Boavista y Brava de diferentes épocas.
El museo abre de lunes a viernes de 8 a 12 y de 14 a 18 h y la entrada cuesta 200 CVE.
9. Fundación Amílcar Cabral
Durante nuestra segunda mañana en Praia, decidimos aprovechar para conocer más sobre la historia de Cabo Verde. Así fue como lleguamos a la Fundación Amílcar Cabral, institución cultural donde periódicamente se organizan exposiciones relacionadas con la historia y la cultura caboverdiana.
Fundador del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC) en 1956, Amílcar Cabral lideró el movimiento que perseguía la liberación del colonialismo portugués.
En este edificio encontrarás numerosos documentos, fotografías y objetos personales de Cabral que recorren tanto su vida personal como su carrera política. La entrada cuesta 150 CVE para nacionales caboverdianos y 200 CVE para extranjeros. La visita nos llevó aproximadamente una hora, y también pudimos curiosear la pequeña biblioteca en la planta baja (aaaaaamo las bibliotecas).
10. Playa de Quebra Canela
Quebra Canela es una playa de arena negra volcánica al sur de la capital. Entiendo perfectamente por qué los locales la eligen cada fin de semana para relajarse entre bares y restaurantes con vistas al Atlántico: es una playa muy animada y para ser urbana es bastante tranquila.
Si nunca has pisado arena volcánica, te aviso que se calienta muchísimo bajo el sol de julio. Llevé sandalias porque caminar descalzo resultaba imposible durante las horas centrales del día. El agua, sin embargo, estaba limpia y perfecta para un baño refrescante, ideal si viajas con niños (o no).
11. Playa de Prainha Santa Maria
¿Te apetece una playa más tranquila que Quebra Canela? Al sur del centro de la ciudad, Prainha Santa Maria ofrece una experiencia completamente diferente.
Rodeada de formaciones rocosas, esta playa atrae tanto a locales como turistas que buscan privacidad lejos del bullicio. Las aguas cristalinas invitan a nadar y hacer esnórquel. Eso sí, ten cuidado con los erizos de mar si te aventuras a nadar más lejos de la orilla (nada que no puedas solventar sin apoyarte en ciertas zonas o yendo con gafas y tubo).
12. Playa de Gamboa: Festival Musical
Cuando varios locales me contaron con entusiasmo sobre el Festival de Gamboa durante mi estancia en julio, me di cuenta de que había llegado a Praia en el momento equivocado. Cada mayo, esta playa urbana cercana al centro se transforma en el escenario de uno de los festivales de música más grandes del país. ¿Te imaginas disfrutar música en vivo con los pies en la arena y el Atlántico de fondo? Si visitas Cabo Verde, mira también esto, porque en verano hay festivales y conciertos en casi todas las playas.
Durante mi visita en julio, encontré la Playa de Gamboa tranquila y popular entre las familias locales por su proximidad al centro. Está muy cerca de la zona industrial, por lo que no tiene la espectacularidad natural de otras playas de Santiago, pero precisamente esa cercanía la convierte en punto de encuentro habitual.
13. Barrio Achada de Santo Antonio
Cerca de las playas de Quebra Canela y Prainha se extiende Achada de Santo Antonio. Esta zona resulta práctica porque alberga la mayoría de administraciones, embajadas (incluida la española) y organizaciones del país. Aquí di una vuelta rápida pero no paré mucho, ya que me alojaba en Plateau.
14. Cidade Velha: Primera Capital del país
A 12 kilómetros de Praia se encuentra Cidade Velha, y te aseguro que merece la excursión. Durante nuestra segunda mañana en la capital, decidimos visitarla después de dar una vuelta, ya que queríamos ir sí o sí. Cidade Velha es la antigua capital del archipiélago, y es Patrimonio Mundial por la UNESCO desde 2009.
Fundada por los portugueses en 1462 (sí, antes del descubrimiento de América) lo que originalmente se llamó Ribeira Grande representa un pedazo fundamental de la historia mundial.
Si tienes tiempo limitado en Praia, dedícale al menos medio día a Cidade Velha. La experiencia de caminar por la primera ciudad europea de los trópicos no tiene precio.
Consejos Prácticos para tu Estancia en Praia
Aunque yo estuve en Praia en julio por la cancelación del vuelo, lo más recomendable es planificar tu visita entre noviembre y junio. Durante estos meses, las temperaturas rondan entre 23 y 30 grados sin las lluvias que complican los desplazamientos. Abril, mayo, junio y noviembre son especialmente agradables para caminar por el Plateau y disfrutar las playas. Si puedes evitar agosto-octubre, mejor, especialmente agosto y septiembre cuando más llueve (aunque a mí, nada de nada).
Cómo moverte por la ciudad
Los taxis amarillos son tu mejor opción para trayectos urbanos, cuestan entre 2 y 3 euros cada viaje. Para llegar al Plateau desde las playas o el aeropuerto, resultan muy prácticos. También existe el aluguer, furgonetas compartidas sin horarios fijos que usan los locales, aunque quizá en Praia no merecen la pena. Nosotros cogimos transporte con el hotel del aeropuerto a Plateau y luego cuando fuimos a Cidade Velha cogimos un taxi.
Dónde alojarse en Praia
Si buscas proximidad a museos y restaurantes, el Plateau es ideal; ahí fue donde nos alojamos nosotros y fue todo un acierto. En nuestro caso, nos alojamos en el Hotel Santa María, que estuvo genial (sencillo, eso sí), con desayuno incluido, que puedes tomar en su terraza mirando el ambiente matutino de la calle.












